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martes, 15 de febrero de 2011

PASTA FRESCA: TALLARINES CON FALSO PESTO


Wholekitchen en su Propuesta Salada para el mes de febrero nos invita a preparar todo un clásico de la gastronomía italiana, Pasta Fresca.

Mira que tenía yo ganas de hacer pasta fresca... Hasta encargué el accesorio para hacerla en la KitchenAid pero no llegó a tiempo... Menos mal que estaba ahí Moni para prestármela (¡gracias!).

Aunque quedé muy satisfecha del resultado, sufrí lo mío. Y es que no hay nada como leerse las instrucciones de las cosas antes de empezar. Después de varios intentos, fracasos y risas cogí el librito, leí las indicaciones y "apañao". Os cuento:

INGREDIENTES:
Para la pasta:
  • 200 gr de harina
  • 2 huevos
  • 1 pizca de sal
Para la salsa:
  • 100 gr de espinacas congeladas
  • 200 ml de nata para cocinar
  • 2 lonchas de bacon
  • Queso parmesano rallado

ELABORACIÓN:

Pasta:


En el bol de la KitchenAid ponemos la harina, una pizca de sal y los huevos ligeramente batidos. Primero con la pala mezclamos los ingredientes, después con el gancho, amasamos hasta tener una pasta elástica.

Para los que no tengáis KitchenAid (o amasadora) podéis amasar a mano. Se pone la harina sobre una superficie cálida y se hace un hueco en el centro. En el hueco ponemos los huevos ligeramente batidos y vamos añadiendo la harina de los bordes hasta hacer una masa. Después amasamos estirando con la palma de la mano hasta tener una masa húmeda pero que no sea pegajosa.

Dejamos la masa reposar mientras preparamos la salsa.

Dividimos la masa en trozos de unos 100 gr y con la máquina de pasta al máximo grosor pasamos varias veces, enharinando y doblando la lámina cada vez.

Una vez que la lámina es manejable reducimos un punto el grosor de la máquina y volvemos a pasar, enharinando cada vez pero ya no doblamos entre pasadas.

Repetimos este paso hasta el grosor 3 o 4 (dependiendo del gusto) y reservamos la lámina.

Repetimos el procedimiento con el resto de porciones de masa.

Una vez que tengamos todas las láminas, colocamos el accesorio de tallarines y hacemos pasar las láminas para obtener los tallarines.

Los extendemos sobre una superficie enharinada mientras pasamos el resto de las láminas.


Los que no tengáis máquina, si aún así os animáis a hacerla, le pregunté a Moni, que alguna vez, antes de tener la máquina, la había hecho a mano y me contó lo siguiente:

"Se estira la masa con ayuda de un rodillo, enharinando bien, hasta hacer una masa fina fina fina... Enrollamos la lámina sobre si misma (cómo está enharinada no se pega) y con la ayuda de un cuchillo afilado cortamos rodajitas finitas del rulo y ya tenemos los tallarines"

Una vez tenemos todos los tallarines, cocemos en agua ligeramente salada.

No se deciros cuanto tiempo, pero tened en cuenta que se hace muchísimo más rápido que la pasta seca que compramos en el supermercado.


Salsa:

Descongelamos las espinacas en el microondas.

Así, tal cual, sin cocer, añadimos el bacon y la nata y batimos para hacer una crema.

Ya está, así de fácil y espectacular (os lo aseguro).

NOTAS:

Si no tenéis bacon, se puede hacer con una salchicha. El caso es darle un toque ahumado a la salsa.

Se le puede añadir el queso a la salsa y batir con todo o espolvorear después, una vez servido.

Descarga aquí la versión para imprimir.

jueves, 18 de noviembre de 2010

CWK: GNOCCHI DE PATATA

Este mes, CWK nos invita a preparar este clásico de la cocina italiana: Gnocchi de patata.

Para aquellos que gusten de la cocina rápida, absténganse de seguir leyendo.

Para el resto decir que, partiendo de mi inexperiencia, pasé tres horas en la cocina. Eso sí, me emocioné mucho con el resultado. Me recordaba a esas veces que vas a algún mercado de artesanía y te venden la pasta fresca enharinada a precios desorbitados, pero aun así te parece preciosa...

Mientras estaba en la cocina, ayudada esporádicamente por Carlos, que tenía un ojo puesto en la fórmula uno, pensé... esta receta es ideal para parejas, de las que permiten producción en cadena y tareas simultáneas.

Estas cosas me parecen una idea buenísima... con esta crisis y los gastos que se avecinan, los viernes que pasamos en casa sin poder salir a cenar, pueden ser mas llevaderos si los dos nos metemos en la cocina a preparar la cena en equipo... no se, a mí estas cosas me entretienen y me parece muy romántico... así de rara soy.

Pues bien, como nunca había preparado unos ñoquis caseros me tocó nuevamente ponerme a investigar (no puedo creer todo lo que estoy aprendiendo). Por una vez intenté dejar de lado la red (mi fuente principal de inspiración) y hacer uso de la colección de libros de cocina que adornan mi biblioteca (poco a poco trataré de ir presentando mis tesoros y hacer una valoración de los mismos). Busqué en "A toda pasta" pero no me convenció que la receta no llevara huevo así que me fui a "La cuchara de plata". Ahí encontré la receta tradicional, (patata, harina y huevo), aunque he de reconocer que no estaba muy bien explicada... aun así, me lié la manta a la cabeza y me puse manos a la obra.

En cuanto a la salsa, barajamos varias salsas espectaculares, hasta que llegamos a la conclusión (la hora se nos echaba encima y nos ayudó en esta decisión) de que lo que más nos apetecía era una simple salsa de tomate, espolvoreada con orégano y muuuuuuuuuuuuuucho queso parmesano rayado.

INGREDIENTES:

Para los gnocchi

  • 1 kg de patatas
  • 200 gr de harina
  • 1 huevo
  • sal
Para la salsa
  • 300 gr de salsa de tomate
  • Parmesano rayado
  • Orégano

PREPARACIÓN:

En agua ligeramente salada se cuecen las patatas enteras con piel, hasta que al pincharlas con un cuchillo éste las atraviese sin esfuerzo.

Se pelan las patatas (después de cocidas y peladas, las volví a pesar y ajusté la cantidad de harina, no sé si hice bien...) y se pasan por el pasapurés sobre un bol.

En el mismo bol, añadimos la harina, un poco de sal y el huevo ligeramente batido. Nos quitamos los remilgos y usamos las manos para amasar esta mezcla.

Sobre una superficie ligeramente enharinada ponemos bolas de esta masa y como si jugáramos con la plastilina, hacemos churros de unos 2 cm de diámetro. Después con un cuchillo cortamos el churro para hacer los ñoquis y los vamos colocando sobre un trapo enharinado para que no se peguen.

Antes de cocerlos es conveniente pasarlos por un tenedor y hacerles rayitas (de esta manera aumentamos la superficie de contacto con el agua y se cuecen mejor). No sin vergüenza debo reconocer que me cansé de hacer rayitas... ¡no me salían! y lo cierto es que el resultado, aun sin rayitas, fue satisfactorio.

Una vez que tenemos nuestras bolitas se cuecen en abundante agua salada hasta que flotan. (Yo lo hice en varias tandas, no tardan nada...)

Para la salsa, ya está dicho... tomate frito, orégano y queso...

Descarga aquí la versión para imprimir.